
A primera vista podría parecer una hoja seca atrapada entre las ramas… pero en realidad es uno de los insectos más sorprendentes del planeta.
Extatosoma tiaratum, conocido como “insecto palo gigante espinoso” o “espectro de Macleay”, es un fascinante fásmido originario de Australia y Nueva Guinea. Su extraordinario aspecto, con expansiones laminares y pequeñas espinas distribuidas por el cuerpo y las patas, le proporciona un camuflaje casi perfecto.
La naturaleza ha llevado aquí el mimetismo a un nivel extraordinario. Su color puede variar entre tonos verdes, amarillentos o marrones según la humedad, la temperatura, la luz ambiental e incluso el entorno donde habita.
La especie presenta además un marcado dimorfismo sexual:
- Las hembras son grandes, robustas y pueden alcanzar hasta 20 cm de longitud. No vuelan y suelen adoptar una curiosa postura arqueada.
- Los machos, más pequeños y estilizados, poseen alas completamente funcionales y vuelan con facilidad.
Aunque su aspecto pueda parecer intimidante, son animales totalmente inofensivos para el ser humano. Además, poseen una curiosa estrategia reproductiva: las hembras pueden reproducirse mediante partenogénesis, produciendo huevos fértiles sin necesidad de apareamiento, de los que nacerán exclusivamente nuevas hembras.
De hábitos nocturnos y alimentación herbívora, consumen principalmente hojas de eucalipto, aunque en cautividad aceptan también diversas especies de rosáceas.
Un ejemplo extraordinario de adaptación, evolución y belleza natural que demuestra, una vez más, que la naturaleza nunca deja de sorprendernos.
