Lucilia sericata: brillo metálico con función ecológica

Lucilia sericata

La mosca verde metálica, Lucilia sericata (familia Calliphoridae), está distribuida por casi todo el mundo. Prefiere climas cálidos y húmedos, sobre todo zonas costeras, aunque también aparece en regiones más secas. Es una de las especies de moscas verdes más reconocibles.

Mide entre 10 y 14 mm, algo mayor que la mosca doméstica. Destaca por su color azul verdoso o dorado con reflejos metálicos y ligeras marcas oscuras. Tiene alas transparentes con tono marrón, patas largas con finos pelos, antenas negras y grandes ojos compuestos que le proporcionan un amplio campo visual y gran rapidez de reacción.

Es una especie carroñera: las hembras ponen huevos en carne, pescado, cadáveres, heridas o excrementos. Sus larvas se alimentan de materia en descomposición, cumpliendo un papel clave en el reciclaje orgánico. No obstante, pueden causar “miasis”, una afección que afecta a animales y también al ser humano, especialmente en ganado.

Su ciclo es rápido: cada hembra deposita entre 100 y 150 huevos. Las larvas pasan por varias fases antes de convertirse en adultas, favoreciendo un crecimiento poblacional acelerado.

Activa durante el día, es difícil de atrapar y prefiere zonas bien iluminadas. En ciudades, suele aparecer cerca de basura o restos de comida, indicando materia en descomposición o falta de higiene.

Observarla de cerca revela no solo su llamativa estética, sino también su importante, aunque a veces incómodo, papel en los ecosistemas.

Esta entrada fue publicada en Educación, Entomología, Fauna, Zoología y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , .

    Buscador

    Entradas recientes

    Archivos

    Categorías