
Theloderma corticale
Entre musgos, sombras y humedad constante habita Theloderma corticale, una fascinante especie de anfibio de la familia Rhacophoridae conocida popularmente como “rana musgo”. Su piel, de textura y coloración muy similar a los musgos donde vive, le proporciona un camuflaje extraordinario que la vuelve casi invisible tanto para sus presas como para sus depredadores.
Este mimetismo es clave en su supervivencia: se alimenta principalmente de insectos de distintos tamaños y, ante una amenaza, puede adoptar un curioso comportamiento defensivo, encogiéndose y simulando estar muerta en forma de ovillo.
Presenta adaptaciones notables al medio arbóreo, como almohadillas adhesivas en los dedos que facilitan el agarre, además de un vientre blando que le permite ajustarse a superficies irregulares. Existe dimorfismo sexual: las hembras son de mayor tamaño que los machos y pueden alcanzar hasta los 10 cm de longitud.
Su distribución se centra en bosques tropicales y subtropicales muy húmedos del sudeste asiático, especialmente en Vietnam, Laos y China. Es habitual observarla en pequeñas charcas y, durante la época reproductiva, utiliza cavidades en rocas o árboles como refugio para la puesta de huevos, demostrando una estrecha relación con su entorno natural.
Una especie que recuerda hasta qué punto la evolución puede convertir el paisaje en piel viva
