MANTIS. ¿QUÉ ES UNA OOTECA?

 

 

¿QUÉ ES UNA OOTECA? 

Una ooteca es una envoltura más o menos sólida que cubre y protege un conjunto de huevos que forman entre otros animales distintos artrópodos, donde estos huevos son rodeados por una proteína espumosa que se endurece al contacto con el aire a modo de protección.
El nombre proviene del griego óon «huevo» y theke «depósito». Algunos insectos del suborden Caelifera (saltamontes), entierran en la tierra sus ootecas, otros como las del Suborden Mantodea (mantis) las pegan a las piedras o a las ramas de las plantas. En cambio, otros insectos como las del Suborden Blattodea (cucarachas) o del Orden Araneae (arañas), en algunos de sus arácnidos, llevan consigo el saco de huevos hasta el nacimiento de sus crías. Una ooteca contiene diferentes cantidades de huevos en función del género y especie del insecto. 

 

OOTECAS EN LAS MANTIS

 En el Suborden Mantodea, de manera explicativa sencilla, se podría decir que la ooteca es generada por la mantis al segregar por su oviscapto una materia espumosa y viscosa que al ser expulsada y batida por las valvas junto con los movimientos acompasados del abdomen van generando sucesivas capas superpuestas. A la vez que va aumentando su volumen, el aire generado por las batidas queda ocluido por la viscosidad de la mezcla en forma de pequeñas burbujas proporcionando a la misma una mayor resistencia. Esta mezcla, al irse endureciendo genera una capa protectora de recubrimiento de la zona central que es donde se depositan los huevos en su respectivos oviconductos,  que, a su vez, son también protegidos por la segregación y endurecimiento de otra sustancia glandular que es la que desarrolla las finas paredes que diferencian y separan cada una de las cámaras ovígeras. La forma final adquirida durante su desarrollo es característica de cada familia de mantis.

En el Suborden Mantodea, las ootecas de las especies españolas autóctonas de acuerdo a la forma que toman durante su desarrollo, pueden clasificarse de la manera siguiente:  De tipo tronco piramidal acabada en un característico filamento en uno de sus extremos (Empusa pennata) o sin filamentos en los extremos (Iris oratoria). Con formas globosas y lobuladas, bilobuladas y con una línea central marcada (Ameles spallanzania) e incluso trilobuladas, depositadas, bien sobre todo en el suelo o pegados a las piedras y a veces en la vegetación baja (Mantis religiosa) o a mayores alturas en vegetaciones más altas sobre ramas de árboles bajos y arbustos (Sphodromantis viridis).

 

 ¿CÓMO ES LA MORFOLOGÍA DE UNA OOTECA? 

En el Boletín de Patología Vegetal y Entomología Agrícola. Mántidos de la Fauna Ibérica. E. Morales Agacino, 1947, describe extensamente la morfología de una ooteca e indica lo siguiente, refiriéndose a una ooteca de Sphodromantis viridis.

Globosa, ovoidea o prismática, amarilla, siena o castaño claro, ofrece ella exteriormente las siguientes características: uno de sus extremos un tanto aguzado y el opuesto redondeado; una cara superior, más o menos convexa y dividida en tres zonas longitudinales, y de las cuales la central, media o mediana es más estrecha que las otras dos laterales y está formada por una apretada serie de finos tabiques imbricados que, por dejar salir entre ellos a las pequeñitas larvas, se llama también zona de salida; y una cara inferior, plana, curva o de igual tipo que el que ofrezca la naturaleza del material sobre el que ha sido depositada, piedras, ramillas, cortezas u otros objetos, y de los cuales dependen también en algo la forma general de toda la ooteca. Un corte transversal nos indica que posee dos partes principales; la gruesa, delgada o casi ausente formada por una sustancia espumosa de textura alveolar y llamada costra, capa o zona revestidora o de protección y que sobre todo rodea lateralmente a la otra, la interna, nuclear, formada por la misma materia, pero de consistencia distinta, más compacta, y que por llevar la masa de huevos se denomina zona ovígera o central. Esta última e importantísima parte está dividida transversalmente por dos series de finos tabiques intercalares dispuestos a la derecha e izquierda de su línea media. Cada uno de ellos deriva desde su mitad superior hacia la serie opuesta y se imbrica de esta manera entre las de aquel lado. Los huevos están intercalados en capa cada dos tabiques, y aparecen ocupando solamente la mitad inferior de esta especie de receptáculo, que, por alojarlos, se llama cámara ovígeraCada tabique intercalar está formado en esencia por tres delgadas laminillas soldadas en parte entre sí, y de las cuales una, llamada anterior, forma la cara de ese nombre de la cámara ovígera; otra, denominada intermedia, aparece entre ella y la siguiente, apelada posterior por constituir con su mitad soldada la cara opuesta a la anterior, y cuya porción libre forma al dirigirse hacia arriba e inclinada hacia delante una especie de cierre o válvula que puede abrirse desde el interior, pero que es muy difícil lo sea desde el exterior. Como se observa, esos tabiques intercalares de tan especial contextura forman con sus mitades superiores una especie de canal aplanado que pone en comunicación cada cámara con el medio ambiente. Las ootecas como esta son las propias salvo variaciones más o menos notables de los grandes mántidos ibéricos (Géns. Sphodromantis.Stâl y Mantis. Linné), pero las presentadas por otros géneros, con adiciones o enmiendas de distintas clases, responden en esencia a ese mismo tipo.

 

  Bloque esquemático de la ooteca de Sphodromantis viridis, Forsskal 

 

En cuanto a lo relacionado con la construcción y desarrollo de la ooteca, depende de cada Género:

  • El tiempo  de construcción y desarrollo que suelen emplear en fabricar la ooteca no suele ser superior a dos-tres horas.
  • El tiempo de puesta de la ooteca es variable y depende de cada una de las especies, habitualmente 20-30 días después de la fecundación y también pueden poner más de una ooteca, generalmente ponen varias separadas durante un intervalo de tiempo de varios días o semanas, también esto es variable entre especies.
  • Los periodos estacionales de la puesta de la ooteca suelen ser muy variables dependiendo del género y especie. En algunas especies comienzan en abril-junio (Apteromantis sp.), mientras que otras en octubre-diciembre (Iris sp., Mantis sp., Sphodromantis sp.)
  • El número de ootecas de puesta, también es variable y pueden ser desde dos a cuatro con espacios de tiempo relativamente próximos.
  • Los tamaños de las ootecas son bastante variables y dependen de la especie, pueden oscilar entre 1-1,5 cm (Ameles), hasta 2-3 cm (Mantis y Sphodromantis) y el tamaño de la ooteca no tiene por qué estar relacionado con el tamaño de la mantis.
  • Huevos depositados en la ooteca, también es muy variable para cada especie y difícil de cuantificar ya que muchas veces va a depender del grado de fecundación , del número de puestas, etc.,. Puede oscilar dependiendo de las especies desde <10 (Perlamantis sp), a 200-300 (Mantis sp. y Sphodromantis sp.)
  • La eclosión de las larvas mayoritariamente es por el ápice de la ooteca, aunque también en menor medida por uno de sus extremos y suele darse entre abril-septiembre y excepciones como (Rivetina sp.) en octubre –diciembre.
  • Respecto al momento de la construcción parece probado que está relacionado con las estaciones, en menor grado con la temperatura o la luminosidad o si es de día o de noche.

En Mantodea, hay casos en que determinadas especies pueden poner una ooteca sin haberse apareado con ningún macho, pero esta ooteca resultante no será fértil y no dejará descendencia. Sin embargo, hay otras determinadas especies, que reciben la denominación de «partenogenéticas«, en estas especies la hembra aunque no haya sido fecundada por ningún macho dejará puestas ootecas de las cuales saldrán unas cuantas ninfas (no tantas como si hubiera sido fecundada) y las ninfas serán prácticamente todas hembras, así se aseguran que siempre haya una siguiente generación aunque no haya habido un macho para copularla.

A continuación, se muestran unas ootecas de diferentes especies, tanto autóctonas como alóctonas, donde se puede observar, el tamaño, color, forma, lugar donde la ponen, etc., de algunas de ellas. Todas tienen los huevos en su interior y no han eclosionado las ninfas, de lo contrario se verían los agujeros abiertos de cada celdilla, lo que también va a ser indicativo de si está habitada con ninfas o no.

 

Ameles spallanzania

 

Ameles spallanzania

 

Empusa pennata

 

Empusa pennata

 

Iris oratoria

 

Iris oratoria

 

Photina sp.

 

Hestiasula cf. hoffmanni

 

Hestiasula cf. hoffmanni

 

Phyllocrania paradoxa

 

Polyspilota griffinii

 

 

 

 

 

   

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